Conocer las reglas y la forma de jugar sin duda lo ayudará a ganar.
Para empezar, en cada juego hay una pizarra ó un anunciante –conocido como “cantor”- que indica los números que van saliendo. También se indica el modelo o patrón de juego.
El modelo de juego es el tipo de figura que debe completarse para ganar en bingo. Es por esto que es importante prestarle atención. Quien completa esa figura primero y lo anuncia, ganará automáticamente.
Existen modelos de juego fáciles y otros más complejos. Los más frecuentes son lo que se completan por líneas rectas. Puede variar la dirección de las líneas, aceptándose una o varias de las siguientes: horizontal, vertical y diagonal. Un modelo más sencillo es el “cover all” (inglés para “cubrirlo todo”). En esta modalidad tradicional, el jugador deberá completar los números de la tarjeta entera para poder ganar.
Sea con cantor o pizarra, los números se anuncian rápidamente. En general no se pasa de los 10 segundos entre número y número, por lo que se requiere que los jugadores presten mucha atención. Se deben marcar los números en las tarjetas de forma rápita y precisa. Existen casinos con sistemas electrónicos en los que los números se marcan automáticamente a medida que salen. Sin embargo, no se trata del funcionamiento habitual, dado que se pierde parte de la diversión del juego, la emoción de buscar y marcar los números en las tarjetas.
El juego se prolonga hasta que se identifica un ganador. Aquel que logra completar el modelo elegido (tarjeta completa o alguna figura), deberá cantar “bingo”. Cuando esto ocurre, el juego se detiene en forma inmediata y se verifica que los números y el modelo sean correctos. Cuando se comprueba que todo esta bien, se otorga el premio al ganador. Si más de un jugador resultan ganadores al mismo tiempo, el premio se divide en partes iguales entre los ganadores.
Se puede terminar allí o comenzar un nuevo juego. En caso que se desee continuar, se deberá elegir nuevas tarjetas y determinar un nuevo modelo.